Lo que intentan hacer ver como un reclamo de precios justos ha derivado en un escenario peligroso para la estructura productiva de la provincia. En los últimos días, un sector de productores tabacaleros mantiene bloqueada la entrega de materia prima a la Cooperativa Agroindustrial de Misiones (CTM), ubicada en Alem. Sin embargo, detrás de la bandera de la «lucha gremial», surge una realidad alarmante: el desabastecimiento de la industria local está alimentando directamente el mercado clandestino y el tráfico de tabaco hacia Brasil.
La parálisis de la Cooperativa no es solo un problema administrativo. Al impedir el ingreso de los camiones y el acopio normal, se corta el circuito legal que garantiza el pago de obra social, el aporte al Fondo Especial del Tabaco (FET) y la trazabilidad del producto. Y en lo inmediato, asfixia económicamente a miles de familias a las que no les queda otra alternativa que malvender su producto por los canales clandestinos de comercialización para poder sobrevivir en este contexto de crisis generalizada en las chacras misioneras.
Mientras las persianas de la industria formal permanecen bajas, los «paseros» y contrabandistas encuentran el terreno libre. Sin controles y con la diferencia cambiaria —sumada a los precios que se pagan en reales al otro lado de la frontera—, el tabaco misionero está cruzando el río Uruguay de forma masiva y sin dejar un solo centavo de impuesto en la provincia.
Expertos del sector advierten que favorecer la venta ilegal es «pan para hoy y hambre para mañana». Los perjuicios son claros:
Pérdida de beneficios sociales: El productor que vende «en negro» al Brasil pierde el acceso a la caja del FET y a la cobertura de salud para su familia.
Desfinanciamiento del sistema: Menos tabaco registrado significa menos recursos para los programas de asistencia técnica y diversificación.
Debilitamiento institucional: Al asfixiar a la Cooperativa de Alem, los mismos productores ponen en riesgo la única herramienta que tienen para negociar en conjunto frente a las grandes multinacionales.
«Es una paradoja autodestructiva. Se bloquea a la propia cooperativa reclamando rentabilidad, pero el resultado es que el tabaco termina en manos de intermediarios que no tributan y que destruyen el sistema que sostiene a miles de familias misioneras», señalan fuentes cercanas a la industria.
Mientras el conflicto persiste, las rutas fronterizas se vuelven más dinámicas. El contrabando ya no es una actividad marginal, sino un sistema aceitado que aprovecha el vacío dejado por el bloqueo en Alem. Si la situación no se destraba, el único cultivo que aporta algo rentabilidad a los colonos seguirá drenándose hacia el exterior, dejando a la provincia con galpones vacíos y un sistema solidario herido de gravedad.
El bloqueo, lejos de ser una medida de presión efectiva para mejorar el precio oficial, se ha convertido en la mejor campaña de marketing para el contrabando. Mientras los portones de la Cooperativa sigan cerrados, el único que festeja es el mercado ilegal, que recibe el esfuerzo del colono misionero a precio de remate institucional.
Para profundizar en la responsabilidad de quienes encabezan y sostienen el bloqueo, es necesario señalar que su acción ha dejado de ser una simple protesta gremial para convertirse en una obstaculización deliberada de la economía regional con claros objetivos políticos de determinado sector claramente identificado con un espacio partidario que no pudo lograr en las urnas lo que intentan legitimar, quitándole a miles de trabajadores el derecho a comercializar libre y legalmente su producción.
Al impedir el funcionamiento de la Cooperativa de Alem, los líderes de estos movimientos asumen una responsabilidad directa sobre la degradación del sistema que protege al pequeño colono.
1. La Responsabilidad Civil y Patrimonial
Quienes bloquean el acceso al acopio no solo protestan; están interfiriendo con el derecho al trabajo de los empleados de la Cooperativa y con el derecho de otros productores que sí quieren entregar su tabaco legalmente.
Al impedir que la CTM cumpla con sus contratos de exportación, los manifestantes exponen a la institución a multas millonarias y juicios por incumplimiento. Esto pone en peligro el patrimonio de todos los socios (los propios productores).
Pérdida de Mercados: Si los compradores internacionales ven que Alem es una zona de conflicto e inseguridad logística, buscarán proveedores en otros países. Recuperar un cliente internacional puede llevar décadas.
2. Responsabilidad en el Fomento del Delito
Aunque los referentes del bloqueo argumenten que no obligan a nadie a contrabandear, la realidad fáctica es que crean las condiciones ideales para el tráfico ilegal:
Asfixia Logística: Al cerrar la vía legal, «empujan» al colono que necesita efectivo urgente hacia los acopiadores clandestinos.
Zonas Liberadas: La concentración de la atención policial en los puntos de conflicto (los bloqueos) suele ser aprovechada por las mafias del contrabando para mover carga por las rutas alternativas con menor vigilancia.
3. El Quiebre de la Solidaridad Social
El sistema tabacalero de Misiones se basa en la corresponsabilidad gremial. Quien bloquea el acopio es responsable de:
El desfinanciamiento de la Obra Social: Al no haber ingreso de tabaco legal, no hay retenciones para las prestatarias de salud. Esto deja a miles de familias (incluyendo niños y ancianos) sin cobertura médica en plena crisis.
La caída del FET (Fondo Especial del Tabaco): Los líderes del bloqueo son responsables directos de que el «derrame» de dinero que debería llegar a la provincia en los próximos meses sea significativamente menor, afectando incluso a quienes no participaron de la protesta.
4. Responsabilidad Política y Judicial: Existe una responsabilidad ante la ley. El bloqueo de rutas o de ingresos a establecimientos privados/cooperativos es un delito tipificado:
Entorpecimiento de servicios públicos y comercio: La justicia puede actuar de oficio contra los cabecillas por daños y perjuicios.
Instigación: Al promover que el tabaco se desvíe (aunque sea de forma implícita al cerrar el acopio), se está instigando a la evasión fiscal y al incumplimiento de leyes nacionales de comercialización.
En resumen: Los sectores que sostienen el bloqueo en Alem han pasado de ser «defensores del precio» a ser los principales aliados tácticos del contrabando en sus distintas variantes. Su responsabilidad no es solo con un número en la balanza, sino con el futuro desmantelamiento de la red de seguridad social del colono misionero.

