La salida del Dr. Ernesto Ramp de la dirección marcó el inicio de una etapa de cambios que hoy pone en jaque la continuidad del Dr. Kevin Romeo, referente del área quirúrgica.
El Hospital Dr. Justo José Pereyra atraviesa un clima de inestabilidad institucional tras una sucesión de movimientos en su cúpula directiva. Luego de la abrupta y sorpresiva salida del Dr. Ernesto Ramp de la dirección, el mando fue asumido por el Dr. José Luis Fontana, acompañado por el Dr. Nahuel Pimentel en la gerencia asistencial.
Es en este nuevo escenario donde se produjo el cimbronazo: el Dr. Kevin Romeo, actual jefe del área de cirugía, presentó su renuncia.
El origen de la discrepancia
Según fuentes internas, la nueva gestión encabezada por Fontana y Pimentel busca implementar una reestructuración en la metodología de trabajo del área quirúrgica. Estos cambios no habrían sido bien recibidos por el Dr. Romeo, quien lidera un equipo que ha incrementado significativamente el volumen de cirugías en la localidad, ganándose el reconocimiento de los pacientes de toda la zona.
Una renuncia en suspenso
Si bien la dirección y la gerencia asistencial rechazan formalmente la dimisión del cirujano, la situación está lejos de resolverse. El malestar radica en que el Dr. Romeo considera que las nuevas directivas podrían obstaculizar el desempeño que el servicio venía manteniendo hasta ahora.
«La comunidad valora la labor de Romeo porque desde su llegada se dejaron de derivar casos que antes no se operaban aquí. Perderlo sería un retroceso», expresaron preocupados quienes están al tanto de la situación.
Ultimátum operativo
La permanencia del especialista es incierta. De no mediar un acuerdo o una marcha atrás en las modificaciones propuestas por la gerencia de Pimentel, el Dr. Romeo podría presentar su renuncia de manera indeclinable en los próximos días. Esto dejaría al hospital sin su principal referente quirúrgico en medio de una transición administrativa que ya de por sí es delicada.
