Ante el complejo escenario que atraviesa el sector primario tras la desregulación económica, el Gobierno de Misiones busca implementar mecanismos de contingencia. Ricardo Maciel, director por la provincia en el Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) y subsecretario de Asuntos Yerbateros, detalló la iniciativa de crear una pizarra de precios de referencia.
El objetivo central de esta medida es establecer un «paraguas» protector para los productores, evitando que la libre competencia derive en una degradación insostenible del valor abonado al sector primario de la cadena productiva.
En diálogo con el periodista Carlos Torres, Maciel definió la propuesta como una instancia intermedia entre el control estatal absoluto y el libre mercado total. Si bien la provincia continúa gestionando ante el Gobierno Nacional la restitución de las facultades regulatorias del INYM, la urgencia del sector demanda soluciones inmediatas.
Haciendo un paralelismo histórico, Maciel advirtió que la situación actual presenta matices más alarmantes que la crisis de finales de los noventa:
En los 90: La desregulación fue un proceso paulatino que permitió ciertos márgenes de adaptación.
Actualidad: El impacto ha sido inmediato, dejando al sector primario sin redes de contención de un día para el otro.
Un punto paradójico que destacó Maciel es la expansión del negocio yerbatero a nivel macro. Las exportaciones han alcanzado niveles récord en el último año y el consumo interno se mantiene en alza. Sin embargo, este éxito comercial no se refleja en la economía del colono.
Según explicó el funcionario, la falta de una referencia oficial ha generado una competencia de precios hacia la baja. En este contexto, la rentabilidad se concentra en los sectores industrial y comercial, mientras que el productor primario absorbe el costo de la disputa por el mercado.
La creación de la pizarra de precios funcionaría como un orientador para que el productor tenga herramientas de negociación frente a la industria. La iniciativa comenzaría a ser tratada la próxima semana en el directorio y aspiran aprobarla al menos por minoría.
Mientras tanto, el Ejecutivo provincial mantiene firme el reclamo administrativo y político para que el INYM recupere su rol como árbitro del mercado y garantice un precio justo que cubra los costos de producción y asegure la subsistencia de la familia yerbatera.
