Los productores lograron que el legislativo apruebe por unanimidad una ordenanza que establece un marco normativo para la faena en el municipio, y que el Ejecutivo les otorgue una habilitación “tipo permiso” para un matadero rural que impulsaron como respuesta al cierre del establecimiento local, que funcionó durante 30 años en la localidad del Alto Uruguay.
Walter Kesterke, antes del tratamiento en el Concejo Deliberante, explico la cronología y el propósito del proyecto impulsado por la Asociación Matadero del Alto Uruguay (MAU).
