En el encuentro que reunió a referentes del agro y a un amplio espectro de la oposición en Posadas, el Diputado Provincial Miguel Núñez pidió un giro radical en la matriz económica. Apuntó contra las restricciones ambientales, la presión impositiva y anunció un proyecto de ley para adherir exclusivamente a las normativas de SENASA.
Bajo la consigna de reactivar el motor económico regional, se llevó a cabo en un céntrico hotel de la capital misionera la jornada “Misiones Productiva”. El evento, que congregó a empresarios, productores, agrónomos, técnicos del sector, legisladores opositores, y referentes políticos de varios municipios, funcionó como caja de resonancia para un reclamo que crece en el interior: la necesidad de flexibilizar normativas para evitar el estancamiento frente a los países vecinos.
Una crítica feroz al modelo actual
El cierre del encuentro estuvo a cargo del diputado Miguel Núñez, quien no ahorró calificativos al describir la situación actual de la provincia. “Es momento de cambiar la matriz productiva”, sentenció de manera contundente. El legislador arremetió contra las políticas de conservación del gobierno renovador, disparando una frase que marcó el tono de la jornada: “Quieren una provincia verde con habitantes pobres”.
Núñez subrayó que la responsabilidad de este cambio es compartida, pero puso el foco en el cuerpo legislativo. “Nosotros tenemos que marcar las políticas públicas”, afirmó, al tiempo que instó al pueblo misionero a ser más selectivo a la hora de elegir gobernantes que apliquen medidas adecuadas para el sector.
El «Efecto Espejo» y las trabas locales
Uno de los puntos más sensibles de su discurso fue la comparación con la región. Núñez advirtió que los pueblos fronterizos de Brasil y Paraguay «nos pasaron por arriba en materia de producción», vinculando este fenómeno a las excesivas trabas que enfrenta el productor local.
En ese sentido, el diputado adelantó que presentará un proyecto de ley para que Misiones se rija únicamente por las prohibiciones y habilitaciones del SENASA. “Nosotros no somos quiénes para decir lo contrario a un organismo nacional técnico”, argumentó. Asimismo, exigió que el Gobernador dé marcha atrás con el decreto que prohíbe la quema programada, herramienta que —según Núñez— es vital para que el colono pueda reconvertir su chacra en menores plazos.
El reclamo del sector privado: «Un gobierno para la provincia»
La apertura del evento estuvo a cargo de los empresarios Alfredo Gruber y Rafael Scherer, quienes trazaron una hoja de ruta sobre las urgencias del sector privado. Entre las demandas principales se destacaron:
Presión Impositiva: Reducción de tasas en los tres niveles del Estado.
Gasto Público y Burocracia: Exigencia de un Estado más ágil y austero.
Flexibilidad Ambiental: Revisión de normativas para permitir la diversificación de cultivos.
Costos Laborales: Necesidad de financiamiento para inversiones y baja de cargas sociales.
“No podemos tener una provincia para un gobierno, sino un gobierno para una provincia”, demandó el agrónomo Rafael Scherer en una dura crítica a la gestión actual.
La experiencia brasileña como contraste
La jornada contó con un aporte internacional clave: la Secretaria de Agricultura de San Antonio de Sudoeste (Paraná, Brasil), Júlia Morais Paim. La funcionaria compartió el modelo de gestión que llevan adelante en su municipio, destacando cómo la articulación entre el sector público y privado ha permitido niveles de productividad que hoy Misiones mira con recelo.
El mensaje final de «Misiones Productiva» fue claro: sin el protagonismo del sector agropecuario y una reforma legislativa de fondo, el potencial de la provincia seguirá condicionado por un modelo que, a ojos de la oposición, prioriza la estética ambiental por sobre el desarrollo humano.



