Con ingresos que apenas cubren la canasta básica, la provincia se hunde en el fondo de la tabla salarial nacional. «Trabajar en Misiones ya no alcanza para vivir», advierten, mientras el éxodo a Brasil se vuelve la única paritaria real.
Los números no mienten, pero duelen. El último informe de la Secretaría de Trabajo de la Nación y consultoras privadas ha dejado a Misiones en una posición humillante: integra el «Top 3» de las provincias con las remuneraciones más bajas del país. Mientras el costo de vida se iguala al de las grandes capitales, el bolsillo del misionero parece haber quedado anclado en otra década.
En un contexto donde la Canasta Básica Total (CBT) se dispara mes a mes, el trabajador promedio en la tierra colorada se encuentra atrapado en un laberinto de ingresos deprimidos.
Esta realidad «explica todo”: explica por qué los comercios locales pierden empleados calificados cada semana y por qué la juventud misionera ya no proyecta su vida en su ciudad natal, sino del otro lado de la frontera.
La paradoja misionera es cruel. El trabajador que percibe uno de los salarios más bajos de la Argentina debe enfrentar, simultáneamente, tarifas de servicios que se actualizan permanentemente.
«Es matemática simple y macabra: si destinas el 30% de tu sueldo a pagar la luz y el agua, y otro 50% al alquiler, te quedan migajas para comer. No hay lealtad a la provincia que aguante ese ritmo», comenta un laburante de la zona centro.
La queja recurrente sobre los servicios públicos, es la consecuencia directa de tener precios del siglo XXI con salarios del siglo XX. El costo del transporte y los alimentos, encarecidos por la logística de ser una provincia «terminal» geográficamente, terminarán de liquidar el poco poder de compra restante.
El fenómeno ya no es solo de «ir a comprar barato» a Brasil o Paraguay, sino de ir a trabajar para sobrevivir. La diferencia de ingresos es tan abismal que un empleo no calificado en una industria ubicada en países vecinos, cuadruplica el poder adquisitivo de un empleado administrativo en Posadas u Oberá.
Sin incentivos debido a la falta de paritarias que acompañan la inflación regional, se ha generado un desánimo generalizado.
Misiones está exportando su fuerza laboral a provincias o a los estados cercanos, perdiendo capital humano que difícilmente regresa.
La etiqueta de «provincia con salarios bajos» se ha convertido en una marca difícil de borrar. Mientras la política local no logra una recomposición salarial real que saque a los trabajadores de la base de la pirámide nacional, el éxodo continuará. En Misiones, hoy, el éxito no es ascender en el trabajo, sino cruzar los límites de la tierra colorada.

EL DATO
Un informe estadístico publicado por el Observatorio de Empleo y Dinámica Empresarial (OEDE) del Ministerio de Capital Humano, permite conocer con precisión cuánto gana un trabajador promedio en cada provincia. Para tener una idea cercana a la realidad, se tendrán en cuenta en este caso los sueldos medios netos de cada jurisdicción (después de descuentos por aportes).
En septiembre (último dato disponible), los mejor pagados del país eran los trabajadores formales de Neuquén, con un ingreso medio de $2.716.975. Se trata de una provincia que escaló varios lugares en los últimos años, hasta llegar a ocupar el primer puesto del ranking. Claramente, la actividad petrolera y todo el movimiento registrado en Vaca Muerta ha tenido mucho que ver con el fortalecimiento del nivel de ingresos.
El segundo lugar del ranking lo ocupa Santa Cruz ($2.625.596 de salario neto promedio) y el tercer lugar del podio lo ocupa Chubut ($2.256.286). En ambos casos el sueldo medio es apalancado hacia arriba por el sector de “explotación de minas y canteras”, que presenta sueldos muy superiores al resto de las actividades.
Las tres primeras provincias del ranking tienen salarios netos por arriba de los $2 millones. El resto se mantiene por debajo, aunque Tierra del Fuego está cerca de ese límite, con $1.957.050.
Más abajo aparecen otras jurisidcciones, como Capital Federal ($1.783.231), Río Negro ($1.591.617), Buenos Aires ($1.460.358) y Gran Buenos Aires ($1.387.036).
En la parte baja de la tabla aparecen tres provincias con salarios promedio inferiores al millón de pesos. Los trabajadores que menos ganan son los que habitan en Santiago del Estero. En esa provincia, el sueldo medio a septiembre de 2025 era de $939.471. Apenas por encima aparecen las provincias de Misiones ($964.811) y Tucumán ($983.566).
