Una obra como esta anhelada por años, comienza a materializarse y es un indicador de calidad de Vida de los Pobladores. Más allá de las incomodidades que genera todo movimiento de suelo, confiamos en que todo quedará mejor cuando la empresa entregue la red funcionando.

Recuerdo que la Cooperativa de Electricidad Cainguás Ltda. con los queridos Dr. Yaluk, “Pepe” González y otros, hace muchos años nos hablaban de esa obra. Hubiese sido muy positivo, hasta ambientalmente, haberla concretado tiempo atrás, así evitábamos contaminación de napas, y del gasto de empedrado y asfalto, sumados los contratiempos que genera una obra así. ¿Falta de voluntad política?, ¿de acuerdos?, de recursos económicos? Alguien alguna vez contará las razones. Aunque ya fue.

La planificación urbana, deuda histórica pendiente, evitaba todo lo que hoy se padece, que tampoco es tan problemático. La red cloacal en sí es para alegrarnos y más si realmente los efluentes vuelven a tomar contacto con la naturaleza en estado no contaminante ni degradante.

No he visto semejante despliegue de máquinas con tanta precisión y rápidos resultados como aquí en esta obra. Ver los movimientos quirúrgicos de la retro excavadora, la Bopcat, el personal de cascos amarillos y blancos, de un lado al otro, el volcador haciendo lo suyo por cada cuadra, es increíble. Esa historia de calles cortadas por tiempo indeterminado, por suerte aquí no la tenemos.

El rol del Intendente electo, Concejales -además de los actuales- y de la gestión que administre, es clave para el buen funcionamiento de la red. Una fuerte campaña local de sensibilización respecto al buen uso de la misma, hará que la ciudadanía comprenda el verdadero valor sanitario, social y ambiental y también se comprometa en el control del funcionamiento adecuado de la misma, cumpliendo con los requerimientos del uso y exigiendo que los efluentes realmente salgan en condiciones ambientales que no dañen en absoluto al arroyo Pajarito y por su puesto a su tributario el Alegre -destino final-, del que muchas chacras toman sus aguas para uso doméstico, plantaciones y animales.

Mientras, tendremos que seguir con paciencia y tolerancia por un tiempito más de obra, también muñirnos de fuerzas para exigir con el derecho que tenemos, que sea realmente concluida, funcione y que no haya indicios de la obra en ningún lado más que en el buen funcionamiento y cero contaminación en todo el proceso.

Se sabe que la re pavimentación y cierre de baches correrá por cuenta de la empresa constructora. ¿La acometida desde el vecindario a los caños captadores correrá por cuenta de cada propietario o lo hará el municipio?, se obligará por Ordenanza a la conexión al mismo o será voluntaria? La Cooperativa Cainguás o la Municipalidad de Aristóbulo del Valle administrará la red cloacal, garantizará el funcionamiento y control de efluentes?. Que no nos pase lo de los dos Barrios importantes con PROMEBA -Municipal y Samaritano- que las plantas no funcionan. Se preguntaba un Vecino, ¿y las viviendas que se encuentran pendiente abajo de las plantas de captación desde donde se hará el bombeo, cómo hacen llegar sus efluentes? Y si se corta la energía qué sucederá con ese bombeo?. Si llueve como algunas veces en cantidades enormes, las piletas de decantación rebozarán?. Son algunas dudas que dan vueltas y requieren respuestas.

Mientras tanto, festejemos que pronto tendremos red cloacal y podremos volver a alegrarnos para ir completando los casilleros del lindísimo concepto de “Buena Calidad de Vida”.

RULO BREGAGNOLO.

ARISTÓBULO DEL VALLE. MISIONES. ARGENTINA.