La comunidad de Pueblo Illia, municipio de Dos de Mayo, avanza con firmeza en su histórico anhelo de lograr la autonomía política y administrativa. En las últimas horas, la Comisión Vecinal expresó el pedido para exponer sus argumentos a favor de la municipalización ante la Cámara de Diputados de la provincia, un paso que consideran clave para consolidar el proyecto.
Los vecinos que integran este espacio de trabajo manifestaron un fuerte optimismo respecto al avance legislativo. Según expresaron, confían plenamente en que este año se logrará la sanción definitiva de la Ley de creación del municipio, un hito que transformaría la realidad institucional de la localidad.
Una necesidad, no un capricho
Maximiliano Padilla, referente de la Comisión Vecinal y uno de los principales impulsores de la iniciativa, fue contundente al explicar los motivos detrás del reclamo territorial:
«La municipalización de Pueblo Illia no es un capricho, sino una necesidad imperiosa para avanzar en los servicios que requiere la comunidad.»
Padilla, un joven dirigente que viene liderando la gestión de este proyecto, mantiene una agenda de contactos permanentes tanto con miembros del Poder Ejecutivo como del Legislativo provincial, buscando sumar los consensos necesarios para que la iniciativa prospere en el corto plazo.
Convocatoria a la unidad vecinal
Más allá de las gestiones políticas y parlamentarias, desde la conducción vecinal entienden que el éxito de la autonomía depende del compromiso de los propios habitantes. En ese sentido, Padilla realizó un ferviente llamado a la cohesión social:
Trabajar juntos: Instó a toda la comunidad a unirse detrás del mismo objetivo.
Aportar ideas: Abrió el espacio para que todos los sectores sumen propuestas para el futuro diseño del municipio.
Inclusión total: Remarcó la importancia de que ningún vecino quede afuera del proceso.
«Queremos hacer realidad eso que otros vecinos han soñado desde hace años», concluyó el dirigente, sintetizando el sentimiento de varias generaciones de pobladores que ven hoy la oportunidad histórica de manejar sus propios recursos y decidir sobre el destino de su comunidad.

