El boxeo misionero vive horas de gloria y emoción tras la heroica victoria de Ismael «El Terrible» Flores frente al mexicano, hasta entonces invicto, Isaac Lucero.
En el corazón de Campo Grande, la noticia se recibió con lágrimas y orgullo, especialmente por parte de Ruli Miño, su primer entrenador en la Escuela Municipal de Boxeo, quien fue el encargado de moldear los inicios del hoy gran exponente internacional.
Un vínculo que trasciende el cuadrilátero
Para Miño, Ismael no es solo un exalumno; es parte de su círculo íntimo. «Nosotros somos como familia, siempre estamos en contacto con él», relata el entrenador, visiblemente emocionado por el presente de su pupilo. Esa cercanía le permitió conocer de primera mano el sacrificio que hubo detrás de esta última hazaña en el viejo continente.
Contra todos los pronósticos
La victoria de Flores no fue una más. El misionero aceptó el desafío con apenas dos semanas de preparación. La baja repentina del retador original de Lucero dejó un hueco que Ismael no dudó en llenar, aun sabiendo que, en los papeles, «iba de punto».
El hecho de ir como el rival más débil en las apuestas fue lo que potenció su victoria. Demostró de qué madera está hecho, afirma Miño.
Este triunfo llega en un momento bisagra. Según relata su primer mentor, Ismael no la estaba pasando bien en España; a pesar de ser reconocido, el camino del boxeador migrante suele ser cuesta arriba. Este éxito actúa como un bálsamo y un motor para lo que viene.
El sueño del regreso y el horizonte mundial
Tras la euforia del combate, Miño pudo conversar con Ismael el pasado domingo. En esa charla, el boxeador le confesó su deseo más profundo: volver a sus pagos este año para reencontrarse con su gente en Misiones. Sin embargo, su carrera ha tomado un vuelo tal que la visita ya no depende solo de sus ganas, sino de la agenda que dicte su equipo de trabajo y los compromisos contractuales que surjan tras este salto de calidad.
¿Qué sigue para «El Terrible»?
*Revalorización: Su nombre escaló posiciones en los rankings internacionales.
*Nuevas bolsas: Mejores condiciones económicas tras vencer a un invicto.
*Sueño mundialista: La pelea del sábado le abre, sin dudas, las puertas para disputar un título del mundo en el futuro cercano.
Una ejecución impecable
Al analizar el combate, Miño fue contundente y no dudó en calificar la actuación de su pupilo como una pieza de colección para el boxeo provincial:
«Hizo una pelea perfecta. Ismael fue una máquina de dar golpes de principio a fin», sostuvo Ruli una y otra vez, destacando la intensidad que Flores mantuvo durante todo el pleito.
Desde el humilde gimnasio municipal de Campo Grande, donde alguna vez Ismael lanzó sus primeros golpes bajo la mirada de Ruli Miño, hoy se celebra que aquel niño con sueños de grandeza está a un paso de la gloria máxima del boxeo mundial.


